En el mercado laboral actual, la competencia ya no se libra solo en el terreno de los títulos académicos o los años de experiencia. Con la automatización asumiendo tareas técnicas y la IA estandarizando procesos, las empresas han desplazado su mirada hacia lo que nos hace humanos. De esta manera, el coaching es la herramienta de supervivencia para cualquier profesional que busque destacar.
El escenario profesional de 2026 es hipercompetitivo y globalizado. Ahora, las hard skills (conocimientos técnicos) son el "ticket de entrada", pero las soft skills (habilidades blandas) son las que definen la contratación. Un Curriculum Vitae bien hecho puede conseguir la entrevista, pero es nuestra inteligencia emocional, adaptabilidad y la capacidad de comunicación las que nos aseguran el puesto.
La clave: la preparación interna
Aunque investigar a la organización es fundamental, muchos candidatos fallan porque dedican el 90% de su esfuerzo a la investigación externa y solo el 10% a entenderse a sí mismo:
María Inés Solé, Técnica en liderazgo Ontológico especializada en Coaching Vocacional, certificada por la Federación Internacional de Coaching (ICF), nos comparte cinco consejos para una preparación interna efectiva:
- Definir el propósito: antes de postularte, buscar claridad sobre tus motivos. El trabajo personal previo es el que sostiene tu discurso.
- Solicitar acompañamiento: considerar sesiones de coaching puede ser una excelente herramienta para despejar dudas, miedos o inquietudes antes de la entrevista
- Aceptar y transformar las emociones: la ansiedad y el nerviosismo son partes naturales del proceso, es necesario darles espacio y transformarlos en energía positiva, recordando que lo que nos importa genera emoción.
- Cuidar el diálogo interno: tu mente escucha lo que te decis. Durante la preparación, hablate con amabilidad y optimismo; la confianza se construye desde adentro.
- Conectar con tu historia y logros: honra tu recorrido. Al relatar tus logros, busca transmitir coherencia y credibilidad para que tu experiencia resuene de forma auténtica.
La entrevista laboral ha dejado de ser un examen de memorización para convertirse en un ejercicio de coherencia. En un mercado saturado de perfiles técnicos impecables, el verdadero diferencial no reside en lo que sabemos hacer, sino en la claridad con la que entendemos nuestro propio valor y cómo este se conecta con las necesidades del otro.
El aporte del coaching en este proceso se trata de eliminar las inseguridades, los sesgos y los discursos automáticos para permitir que surja una identidad profesional sólida; una fusión coherente entre quién sos, qué sabes hacer y cómo lo comunicas al mundo.
Prepararse internamente antes de una entrevista no garantiza sólo la posibilidad de un contrato; garantiza que, cuando el candidato hable, sus palabras tengan el respaldo de una reflexión previa y una intención clara. En un mundo laboral en constante cambio, la capacidad de observar nuestra trayectoria con perspectiva y comunicarla con integridad es, quizás, la habilidad más resiliente que podemos cultivar.

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