A través de un comunicado, el contador Álvaro Sierra aclaró su situación administrativa y contractual con la Municipalidad de Concordia, luego de que un concejal del oficialismo difundiera un video en sus redes sociales cuestionando su supuesta "ausencia laboral" y señalando que continúa percibiendo haberes sin presentarse a trabajar. Frente a esas expresiones públicas, el profesional decidió aclarar los hechos, presentando pruebas y rechazando las afirmaciones dichas por el Concejal, asegurando que no percibe remuneración alguna del Municipio y que las versiones difundidas son “no sólo inexactas, sino, manifiestamente maliciosas”.
A continuación, el descargo textual del Contador Álvaro Sierra:
«Ante expresiones públicas difundidas recientemente por un concejal de la ciudad, considero necesario efectuar una breve aclaración, no para alimentar polémicas estériles ni confrontaciones políticas, sino para restablecer la verdad de los hechos y resguardar una trayectoria administrativa y profesional de más de treinta años, pública y sobradamente conocida desde mi ingreso al Municipio.
En primer lugar, durante el período aludido hice uso de licencias ordinarias por vacaciones acumuladas, conforme a derechos expresamente reconocidos por la normativa vigente a todo trabajador municipal. De hecho, el propio concejal lo reconoce en el video al señalar que me encontraba haciendo uso de licencia por vacaciones. Por eso mismo, resulta aún más improcedente cuestionar como irregular una situación que él mismo admite expresamente como regular.
Se trata, ni más ni menos, del ejercicio de un derecho estatutario, con la correspondiente percepción de haberes, como ocurre con toda licencia paga. Pretender presentar esa circunstancia como un privilegio, una anomalía o una conducta impropia constituye una afirmación improcedente y alejada de la realidad.
En segundo término, con fecha 19 de enero fui notificado de una modificación de afectación funcional. Frente a esa decisión, y en ejercicio de un derecho que me asiste, interpuse el correspondiente recurso administrativo, por entender que dicha medida no contemplaba adecuadamente mi formación profesional, mi especialidad ni mi trayectoria de más de tres décadas, siempre vinculada al área hacendaria y financiera del Municipio.
Recurrir una decisión administrativa no constituye una falta, ni un abuso, ni una pretensión de privilegio. Constituye el ejercicio legítimo del derecho de defensa dentro del procedimiento administrativo vigente. Y ese derecho no me asiste a mí de manera excepcional: ampara a cualquier trabajador municipal que entienda afectados sus derechos.
Sostener que el Ejecutivo puede disponer sin límites sobre cualquier agente, prescindiendo de la carrera administrativa, de la especialidad y de los antecedentes funcionales, es una interpretación que no comparto y que, en definitiva, deberá ser resuelta por las vías institucionales correspondientes.
Asimismo, corresponde aclarar un hecho central que fue omitido en esas manifestaciones públicas: actualmente no me encuentro prestando funciones en la Municipalidad de Concordia ni percibo haberes, por haber solicitado oportunamente licencia sin goce de haberes, conforme al régimen estatutario aplicable, situación formalmente comunicada en el expediente Nº 103 S/26. De hecho, esto puede verificarse fácilmente ingresando a la página oficial del Municipio, en la sección “Sueldos”: en la nómina de haberes abonados correspondientes a febrero mi nombre no figura. En consecuencia, a partir del decreto referido y de la presentación administrativa realizada con posterioridad, no percibo remuneración alguna.
Por esa razón, resulta no sólo inexacto sino manifiestamente malicioso insinuar que existe una supuesta negativa actual de mi parte a presentarme a cumplir funciones o que se me “está esperando” en determinada oficina municipal. Esa versión no se compadece con mi situación administrativa vigente y omite deliberadamente un dato esencial: que ya no me encuentro en funciones ni percibo remuneración alguna del Municipio.
También considero oportuno señalar que, pese a haber ejercido los recursos administrativos que la normativa me reconoce, nunca hice de este tema una discusión pública, ni salí a agraviar a nadie, ni cuestioné políticamente al gobierno municipal.
Me limité, como corresponde en un Estado de Derecho, a utilizar las herramientas institucionales previstas para revisar una decisión que entiendo lesiva de derechos vinculados a la carrera administrativa. Si estoy equivocado, serán las instancias competentes —y en su caso la Justicia— las que así lo determinen. Y si no lo estoy, también deberá decirse con la misma claridad.
Mi única intención con esta aclaración es que la ciudadanía conozca los hechos tal como son: sin deformaciones, sin omisiones interesadas y sin intentos de desacreditar, mediante afirmaciones falsas, una conducta funcional y profesional sostenida durante más de treinta años.
En tiempos en que la ciudadanía reclama seriedad, gestión y responsabilidad, y en una ciudad donde la pobreza y las necesidades sociales siguen creciendo, resulta llamativo que algunos opten por difundir versiones falsas en lugar de concentrarse en los problemas concretos que la función pública exige atender.
“Y parafraseando una fórmula habitual en la profesión del propio concejal: en definitiva, la verdad será justicia”
Cr. Álvaro Sierra
--
(Con información de Diario Junio)

Comentarios
Publicar un comentario