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Beneficios de contratar servicio de Lavado de Cisternas, Tinacos y Tanques de Agua

A veces nos preocupamos mucho por la calidad de los alimentos que compramos o el aire que respiramos, pero solemos dar por sentado algo fundamental: la calidad del agua que corre por nuestras tuberías. Sin embargo, esa transparencia puede ser engañosa. La "cisterna", también llamado "tanque de agua" o "el tinaco", son el corazón del sistema hidráulico de tu hogar, y si no reciben la atención adecuada, pueden convertirse en un foco de bacterias y sedimentos.

lavado de cisternas y tinacos

A continuación, te presentamos una guía sobre por qué y cómo mantener estos depósitos en estado óptimo, ya sea realizándolo por nuestros propios medios o contratando a empresas especializadas que brindan el servicio de lavado de cisternas.

¿PORQUÉ ES VITAL EL MANTENIMIENTO REGULAR?

Imagina dejar un vaso de agua a la intemperie durante meses. Eventualmente, notarás una capa de polvo en el fondo y quizá algo de verdín en las paredes. Ahora escala eso a depósitos de 1,100 o 5,000 litros.

Beneficios de la limpieza anual (o semestral)

  1. Prevención de enfermedades: El agua estancada o mal protegida puede albergar patógenos como E. coli, Salmonella o quistes de Giardia.
  2. Cuidado de tu piel y cabello: El exceso de sedimentos y minerales acumulados puede causar irritaciones cutáneas o dejar el cabello áspero.
  3. Vida útil de los electrodomésticos: El lodo que se asienta en el fondo puede viajar hacia tu pava eléctrica, lavadora o lavavajillas, obstruyendo filtros y dañando componentes internos.
  4. Ahorro económico: Es mucho más barato realizar el lavado de cisternas que reparar una tubería tapada o pagar consultas médicas por infecciones estomacales.

EL PASO A PASO DE LA LIMPIEZA Y DESINFECCIÓN

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La limpieza de las cisternas no es un tarea sumamente compleja, pero sí laboriosa, que requiere de cumplir estrictamente una serie de pasos y lleva tiempo. Por eso es siempre recomendable contratar a una empresa que brinde este servicio. Pero no obstante, si quiéres realizarlo tú mismo, aquí tienes una Guía Paso a Paso de cómo hacerlo, y seguramente notarás el beneficio de delegarlo en quienes lo realizan a diario.

Antes de empezar, asegúrate de elegir un día soleado y de tener a mano: guantes de goma, cubrebocas, una escoba o cepillo de cerdas duras (que sea nuevo y exclusivo para esto), una cubeta y cloro comercial (hipoclorito de sodio).

1. Preparación previa

Un par de días antes, cierra la llave de paso que llena la cisterna o el tinaco. Usa el agua de forma normal hasta que quede un nivel bajo (unos 10-15 centímetros de agua). No lo vacíes por completo todavía, ya que necesitarás un poco de agua para tallar las paredes.

2. El lavado mecánico

Apaga la bomba de agua y cualquier sistema eléctrico cercano. Entra (si el espacio lo permite de forma segura) o usa el cepillo desde fuera para tallar vigorosamente las paredes, el fondo y la tapa. El objetivo es desprender el "biofilm" (esa capa babosa) y el sarro.

Nota de seguridad: Si vas a entrar a una cisterna, nunca lo hagas solo. Siempre debe haber alguien afuera vigilando, ya que los vapores del cloro o la falta de oxígeno pueden ser peligrosos en espacios confinados.

3. Extracción de lodos

Una vez desprendida la suciedad, utiliza una cubeta o una bomba de achique para sacar el agua sucia y el lodo acumulado. Evita que esta agua se vaya por la tubería de salida de la casa, ya que los sedimentos podrían tapar tus grifos. Es mejor sacarla manualmente.

4. Desinfección profunda

Una vez que el depósito está visualmente limpio, viene el paso crucial: eliminar los microorganismos invisibles.

  • Prepara una solución: Por cada litro de agua, añade unos 10-15 ml de cloro.
  • Rocía o aplica esta mezcla en todas las paredes y el techo del depósito.
  • Deja actuar por 20 a 30 minutos. Este tiempo es necesario para que el cloro neutralice cualquier bacteria o virus persistente.

5. Enjuague y llenado

Una vez finalizada la etapa anterior, enjuaga con agua limpia y extrae ese remanente. Finalmente, abre la llave de paso para llenar el depósito. Una vez lleno, puedes agregar una dosis preventiva de cloro (aproximadamente 2 ml por cada 100 litros de agua) para mantener la higiene.

Como dijimos, no es un tarea sumamente compleja o que requiera conocimientos técnicos avanzados, pero sí requiere contar con todos los elementos necesarios, el tiempo (porque lleva mucho tiempo), el esfuerzo para realizarlo en forma efectiva, la práctica o experiencia, y no es recomendable hacerlo una persona sola. A la hora de preparar las soluciones de agua y cloro, consulta con un especialista para saber la medida exacta, que realmente cumpla la función de limpieza y que no afecte a tu salud. 

EL MANTENIMIENTO PREVENTIVO: MÁS ALLÁ DE LA LIMPIEZA

El lavado de tinacos es solo la mitad del trabajo. Para que el esfuerzo dure más tiempo, considera estos puntos:

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El sellado hermético

La mayoría de la suciedad en un tinaco proviene del exterior: polvo, hojas, insectos o incluso pequeños roedores. Asegúrate de que la tapa cierre perfectamente y no esté rota. Si la tapa baila con el viento, asegúrala con un cincho o cámbiala.

Filtros de sedimentos

Instalar un filtro de sedimentos en la línea de entrada (antes de que el agua llegue al tinaco) es una de las mejores inversiones que puedes hacer. Estos dispositivos retienen la arena y el lodo de la red pública, logrando que el agua llegue mucho más clara a tus depósitos.

Revisión de accesorios

Aprovecha la limpieza para revisar:

  • El flotador: Que corte el agua correctamente para evitar desperdicios.
  • La válvula de pie (pichancha): En la cisterna, verifica que no esté obstruida para que la bomba no trabaje de más.
  • Jarros de aire: Que estén limpios para que el flujo de agua en la casa sea constante.

Mantener la cisterna y el tinaco limpios no es un lujo, es una medida básica de salud pública en el hogar. Al realizar este proceso al menos una vez al año (idealmente se recomienda realizarlo cada seis meses), garantizas que el agua que toca tu cuerpo, tu vajilla y tus alimentos sea realmente segura.

Recuerda que la prevención siempre será más sencilla y económica que corregir los problemas derivados del descuido. Siempre es recomendable primero consultar con un especialista. ¡Tu salud y tus tuberías te lo agradecerán!

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