Por Fernando Adrián Zapata *
(En Homenaje al 130 Aniversario del Socialismo en Argentina)
Personalmente, me considero un socialista plural, firme en las ideas y, siempre, muy, muy flexible en la acción.Tal posicionamiento ideológico-político e, inclusive, filosófico y ético-moral, me reafirma, me ayuda y me contribuye, como trabajador argentino, para ser decidido en los principios y plenamente frentista en la acción, en la búsqueda de acuerdos con otras muy distintas militancias también socialistas, de centroizquierda, de izquierdas y verdaderamente progresistas y revolucionarias en general.
Provengo de un origen muy humilde, de una familia trabajadora argentina promedio, de orientaciones justicialista y radical, de quienes rescato algunas reivindicaciones puntuales muy valiosas, aunque desde mi adolescencia y mi primera juventud me acerqué a las ideas socialistas, principalmente en lo que ha sido el viejo Partido Socialista Democrático (P.S.D.), muy dividido entre los más añejos obreros (seguidores del muy polémico profesor Américo Ghioldi) y entre los militantes más jóvenes (que eran seguidores del también docente Alfredo Bravo), sumado a algunos miembros obreros socialistas migrantes, quienes provenían de Uruguay, de Chile, de Perú, de Bolivia, de Brasil, de Ecuador, de África, de Asia y de la Europa del Este, etc.
Luego, ya a mediados de los años noventa del menemismo, pude participar junto a muchos otros jóvenes militantes socialistas, en la confluencia de la Unidad Socialista (U.S.) entre el Partido Socialista Democrático (P.S.D.), el Partido Socialista Popular (P.S.P.) y la Confederación Socialista (C.S.), en lo que resultó ser, luego, junto con disidencias del Justicialismo y del Radicalismo, el bloque del Frente Grande.
Al poco tiempo, se constituyó el Frente País Solidario (Frepaso), desembocando en el muy malogrado gobierno de la Alianza (que desvió su anunciado "rumbo socialdemócrata" y continuó el camino neoliberal del menemismo anterior), y en el estallido de la rebelión, inconclusa y desvirtuada, de diciembre del año 2001.
Tras esas revulsivas jornadas, estuve pasando brevemente por el Círculo Socialista Independiente (del gran obrero y gremialista socialista Don Hugo Cáceres); después, por el Partido Socialista Auténtico (P.S.A.), hasta la unificación del Partido Socialista (P.S.) de Argentina, durante las ajetreadas jornadas del año 2002, en que renové mis lazos orgánicos con el Ideario Socialista, afiliándome.
Después, he ido y vuelto, entre el Círculo Socialista Independiente (C.S.I.), el entonces reunificado Partido Socialista (P.S.) y el Partido Socialista Auténtico (P.S.A.), desde el año 2005, ya en la provincia de Entre Ríos, durante varios años de lucha gremial-sindical y artístico-estudiantil y socio-cultural, pasando por los bloques Frente Amplio Progresista, el frente UNEN, el Frente Progresistas, el frente Consenso Federal y el tremendo desviacionismo que resultó ser la coalición Juntos por Entre Ríos, cuyos dirigentes y candidatos electos terminaron aliándose a la centroderecha, en vez de recuperar un rumbo de "pluralismo centroizquierdista" y de "progresismo federalista" que tanto le habían declamado y prometido a sus seguidores y votantes, muy pronta e inocultablemente decepcionados y ya en fuga total.
En muy poco tiempo, la situación de crisis económico-política y socio-cultural se ha agudizado hasta niveles de destrucción antisocial inusitados, debido a la corrosividad de la actual gestión menemista mileísta, con sus ribetes monetaristas en extremo y su contínuo ataque antiobrero y antisoberano.
He participado, entonces, en varios grupos de militancia que intentaron recuperar la identidad progresista, en general, y socialista en particular, pasando por un grupo efímero como lo fue Política Socialista de los Pueblos Unidos (P.S.P.U.), alternando, también, la militancia laboral y gremial-sindical en varios grupos de enlace entre las centrales obreras pertenecientes a las C.G.T.s, a las C.T.A.s y a los M.T.D.s (Movimientos de Trabajadores Desocupados) , junto a otros grupos de militancia de jubilados, pensionados, desocupados y miembros socialistas dispersos y progresistas sueltos, etc.
Recién desde hace apenas dos años, a la fecha (2024-2026), estoy participando y aportando a la construcción de la convocatoria por la Refundación del histórico Socialismo Democrático, junto con algunos militantes disidentes que también provienen de varios espacios anteriores, trabajadores de distintas extracciones ideológicas progresistas y que también militaron de manera dispersa durante estos últimos años, enfrentando a estos últimos gobiernos populistas; gobiernos de muy diferentes signos ideológicos pero de muy, muy parecido autoritarismo burocrático y de muy parecida destrucción antisocial.
En tal sentido, la actual propuesta en marcha, esta convocatoria en favor de la refundación de un espacio muy, muy necesario en la política argentina como lo es refundar el Socialismo Democrático, es una elección que tampoco nos resulta "totalmente cómoda", ni está exenta de fuertes polémicas en el seno de las corrientes internas del socialismo y del progresismo argentino, latinoamericano y mundial, debido a múltiples variantes acaecidas en las más recientes crisis económicas y socio-culturales que están obligando a actualizar y redefinir las situaciones y las condiciones, el mapa ideológico y la construcción política y socio-cultural, a nivel local, regional e internacional.
Otra de las propuestas más urgentes que, entre muchos militantes socialistas de Argentina, de muy variada experiencia y extracción venimos planteando es, en principio, buscar puntos centrales de acuerdo y confluir en un nuevo partido socialista que aglutine a la militancia del Partido Socialista (P.S.), la Unidad Socialista (U.S.) y a varios otros movimientos, corrientes y grupos que tomen, como propia, la Declaración de Principios del Partido Socialista de 1896 y, desde dicha confluencia, convocar y aportar a las grandes mayorías laboriosas y progresistas, democrático-sociales, a acceder a espacios de poder reales, a lo largo y a lo ancho de Argentina.
Se viene todo un proceso de fuertes desafíos para las grandes mayorías obreras y populares, democráticas y sociales, y cada contexto, cada situación, cada circunstancia de lucha y de militancia son, por lo tanto, muy particulares, muy específicas y requieren, entonces, un análisis y una reflexión adecuada y acorde a las condiciones ineludibles que le tocan asumir y resolver, de ahora en más y por doquier.
* Fernando Adrián Zapata,
profesor de Lengua y Literatura, gremialista, artista y escritor,
miembro del Socialismo Democrático de República Argentina
.png)
.jpg)
Comentarios
Publicar un comentario