Columna de Opinión - Por Fernando Adrián Zapata
Comenzamos este año 2026 con cuestiones acarreadas previamente, tales como la agudización de una crisis económica mundial cuyos correlatos se vierten sobre las áreas ideológico-políticas y socio-culturales más estructurales y, a la vez,más ínfimas e ineludibles.
Entre dichos impactos, estalla el desesperado ataque imperial de la despótica gestión Trump (Estados Unidos) sobre la también despótica administración Maduro (Venezuela), ocasionando brutales crímenes y de carácter internacional.
Se suceden, mientras tanto, la guerra de resistencia de Ucrania ante la intromisión de Rusia en Europa Oriental, las rebeliones de masas democráticas y obrero-populares como en Irán, en Medio Oriente y en el Cáucaso (Palestina-Israel, Siria, Líbano, Turquía, Kurdistán) y en varias regiones de África (Congo, Sudán, Libia) e,inclusive,en los mismísimos Estados Unidos, donde asesinaron a Renée Nicóle Good, una joven activista de Derechos Humanos y Civiles en una pacífica manifestación antibélica y antiimperial.
Estamos ante una creciente escalada de conflctos armados,cuyos móviles e intereses políticos y económicos, evidencian "tironeos" de los diferentes bloques del poder mundial,tales como Estados Unidos, la Unión Europea,Rusia,China y los diversos bloques intermedios de "gobiernos títeres", de "satélites" y de "déspotas locales", de muy variado signo pero de mismas prácticas autoritarias y demagógicas, despóticas y tiránicas, con un mismo corolario sangriento y opresivo, destructivo y criminal: hambre, miseria, violencia y caos.
Y, en Latinoamérica, en general, y en nuestra Argentina, en particular, nos encontramos ante una encrucijada brutal, ante la cual debemos priorizar nuestra Soberanía, nuestra Independencia, nuestra Unidad heredada desde el Legado de nuestros Libertadores, de nuestra histórica y vigente PATRIA GRANDE.
Rechazamos, frontalmente, la injerencia de las grandes potencias en Latinoamérica, así como también, las amenazas bélicas y militaristas hacia nuestros Pueblos Hermanos de Cuba, de México, de Colombia y de Brasil y cualquier colaboración local en la incursión de tropas coloniales en nuestro Continente.
Tengamos presente el desastre económico, político y humano provocado en Haití y que, aún así, aún hay gestiones locales, como la de Milei (Argentina), la gestión venidera de Kast (Chile) y de otros países de nuestra región que se muestran dispuestos a ser "furgones de cola" en posibles operaciones de ataque entre nuestros países.
Evitemos, entonces, caer en esas tramposas pujas de las grandes potencias imperiales y en sus planes de dominación locales, sean el golpismo, la invasión, el asedio o, inclusive, la implantación de "regímenes servilones" a esos intereses antipatrióticos y antiobreros en nuestra humanitaria y muy fraterna región.
Desde el Socialismo Democrático, desde nuestra humilde pero firme militancia obrera y plural, señalamos nuestra dignidad y nuestra capacidad de hermanos miembros de los Pueblos Trabajadores y, como tales, sumamos nuestra voz y nuestra voluntad, nuestro esfuerzo y nuestro aporte a todas las actividades tendientes a que prevalezcan, triunfalmente, LA PAZ, EL DIÁLOGO Y LA UNIÓN ENTRE LOS PUEBLOS.
Fernando Adrián Zapata
profesor de Lengua y Literatura, gremialista y escritor,
miembro del Socialismo Democrático,
primera quincena de enero de 2026,
Concordia, Entre Ríos, Argentina


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