header ads

Carnavalera e hija de concordiense salió ilesa de la explosión en Beirut

Marianela, hija de una concordiense, salió ilesa por milagro de la explosión en Beirut. El shopping dónde estaba en el momento del estallido quedó destruido, y las personas a su alrededor ensangrentadas por los cortes de los vidrios que volaron por todo el lugar. Pero ella tuvo suerte. Su mamá es entrerriana (de Concordia) y su papá es de origen libanes, vivió gran parte de su vida en Buenos Aires y siempre tuvo un fuerte vínculo con el Carnaval del País de Gualeguaychú, donde fue una pasista destacada. Desde hace cuatro años vive en el país asiático.

Su vínculo con el carnaval entrerriano: Salió por primera vez en la comparsa Marí Marí, y luego, por su cercanía con el Sirio Libanés donde bailaba árabe, salió varias veces en la comparsa Kamarr.

TESTIMONIO

“Es la tercera explosión más grande de la historia y me tocó de cerca porque fue en mi barrio, mi casa queda a 20 cuadras en línea recta al lugar de la explosión”, contó Marianela al periodista Rodrigo Peruzzo del diario El Día de Guleguaychú, el medio que dio a conocer la historia.

“El momento del estallido me encontró en un shopping, ¡fue todo tan rápido! En un primer momento pensé que era un terremoto, pero el piso no tembló en ningún momento, después pensé que eran bombas, pero uno tiene la sensación que las cosas vuelan por el aire, y lo que sentí fue como viento, un ruido y como un fantasma o un espíritu que me atravesó”, relató la bailarina, profesora de danza árabe e ingeniera, que expresó que “en menos de un pestañeo me cambiaron la foto, todo lo que estaba mirando estaba destruido, un ruido y de repente en frente tuyo un escenario de guerra… es un antes y un después, el durante no existe”.

Su reacción fue quedarse paralizada. “No sabía si el lugar más seguro que tenía era quedarme ahí o salir corriendo para la derecha o para la izquierda, la gente estaba ensangrentada, corriendo, gritando… cuando pasó un tiempo y pararon las explosiones, salí hacia mi casa. Fue terrible porque sonaban todas las alarmas, era una imagen de una película del fin del mundo, con todos los vidrios rotos”, describió Marianela.

La argentina y libanesa, contó que había dejado abierta la ventana de su casa que da al mar, directo al puerto de la explosión, y cuando llegó había daños en el edificio, pero su casa estaba intacta. Y, lo más increíble de todo, es que en el shopping “estaban todos ensangrentados y a mí no me tocó un vidrio, por eso agradezco a dios y siento que ahora me toca a mi ayudar”.

FOTOS DE MARIANELA HEYACA



(Fuentes de la noticia: Diario El Día de Gualeguaychú / ElEntreRios.com / DRU Diario Río Uruguay)

Publicar un comentario

0 Comentarios